viernes 27 de noviembre de 2009
lunes 23 de noviembre de 2009
fenómenos celestes
El día que la geisha
conoció al Mago
sonaron los gongs y los tambores
entre las flores de los cerezos
las mujeres se metían desnudas al mar
para espantar con guirnaldas y gritos
al dragón serpiente
los campesinos taparon
los pozos de agua
para que no cayeran
dentro
los peces del cielo
negro
flechas como langostas viajaron por el aire
y en palacio rodaron
las cabezas
de los dos astrónomos
del emperador.
La Luna roja quería comerse al Sol...
domingo 22 de noviembre de 2009
martes 17 de noviembre de 2009
En medio de la peste
pasan los pájaron pasan las bestias
sin dejar huellas
en el aire en la tierra
qué extraña esta falta de angustia
esta ausencia de sombras
en mi lado oscuro
Parada invencible
Sobre la ladera del volcán.
oficio de palabras
Estoy perdiendo el oficio
pensó la orfebre
reproducir el lomo liso y brillante
de una piedra de agua
una gota resbalando por la piel tersa
de un pétalo
el olor agrio del humo
la tierra mojada
el pan saliendo de un horno de barro
el color pálido de las flores al borde de la fuente
el tacto de una cáscara de almendras
el gusto de la sal y de la miel
Las palabras se escapan como ninfas
que corren
de los viejos sátiros a través del bosque de encinas
cata vertical
Me despiertan la sed
como si flotara en medio de la arena roja la mano
derecha acalambrada
(este rocinante que cada dia aquieta más el paso)
el ladrido
del minúsculo perro que le compraron
a la vecina de enfrente.
Otra siesta otra noche
de soñar el mismo sueño
Ese, el mismo, el que no lleva
a ninguna parte. Pienso
entre brumas que debo regar
las plantas del balcón el bonsai
para no extrañar tanto
a las otras que qedaron tan lejos en el pinar
hacer un rico café para tomar
cortado
buscar un anillo que creo haber perdido
y sentarme
a leer los poetas provincianos surrealistas revalorados
las poetas mal de la cabeza las poetas lesbianas
beber
sus poemas como cato el vino
a sorbos
calentándolos en la boca y escupirlos
para dentro. Que lluevan sobre el huertito.
los fuegos
Una cocina en penumbras
soleada apenas por la luz de las dicroicas
el brillo de los cucharones cansados
las ollas de cobre boca abajo
los Fuegos apagados al final del día
rumores de voces fantasmas
las especias los aromas contenidos en los cuencos
una sinfonía
un silencio mágico un instante detenido
cargado de significados
un calor en el pecho como cuando me enamoraba
la certeza de estar en el lugar justo
para siempre
lo mismo qe sentirá aquel que vuela en parapente
mirando las montañas desde lo alto.
la equilibrista
Como una piedra una cebolla
un maniquí
he ido en capas
despojándome
mientras camino desnuda
hacia la muerte
Como todos
En equilibrio inestable
parada en esta soga
de circo
poco queda ya de mis ropajes
de mis tules
de mis sucesivas pieles
la esperanza
la ideología
los que crié y sigo amando
los que amé y no me vieron
los espacios
que caminé y me cobijaron
los sueños los libros
fueron cayendo de a uno
sobre la arena de la pista
tan cerca del vacio...
amanita muscaria
Una bruja ensoñadora de pelo
a la cintura en la noche
de llovizna
espera el bus
cuenta recuenta en su mano izquierda
las lunas que faltan
sus herramientas de cocina
apretadas en una bolsa rosa su pequeño dulce
caldero entre las piernas
Tan vulnerable. Tan invencible.
sábado 4 de abril de 2009
iyawo

Te fuiste
todos los dias di vuelta la clepsidra
como una botella como una media
tuve cada segundo
en la mano guijarros carozos
lamí la cuchara del tiempo
una otra vez
contando los segundos que pasaban
los que todavía no habian llegado
para que bajaras una vez más
de la escalerilla
siempre una sólo una
Vez por año
vestido de negro con tu sonrisa
de héroe de guerra
hice acrobacias en el aire suspendida
de la tela del tiempo
una guayaba ahuecada
por los picotazos del pájaro
del tiempo el tiempo
que pasa una estampida en un estadio
contar las campanadas
de la torre medieval
mientras voy envejeciendo
y la foto sepia de familia ya ha cambiado
cuando tu mano abre una vez más
el cofre cada solsticio
de tu verano de mi invierno
cómo será verte esta vez
llegar de blanco como un druida con su hoz de oro
tus collares de cuentas de colores
que protegen al ahora hijo de los dioses
la sangre de tantos sacrificios
el son de tantos batás
corriendo por la selva allá lejos
en la candente oscuridad de tu mirada.
viernes 24 de octubre de 2008
oración a ganesha

Señor de los centinelas
Elephas maximus
abridor de caminos
qué furia
mientras defiendes a tu madre desnuda
del desconocido de tu padre
dios tardío montado sobre un ratón
en qué pensaba tu cabeza
decapitada
mientras drenaban
ríos de cochinillas
y tu padre te pegaba la hermosa
trompa
al cuello
adolescente paquidermo
desde entonces
giras giras alrededor de tus padres
como quien gira alrededor del mundo
mientras tu hermano cabalga lejos
sobre las plumas del pavo real
dios cabeza de elefante flor sexual de cuatro pétalos
ante mis viajes y mis bodas tus tantos brazos
-soga, hacha, dulce, bendiciones-
me atraen hacia tu barriga plena
si no te dejas llevar por las apariencias dices
la Verdad será para siempre
tan difícil de negarla como de esconderla.
viernes 25 de abril de 2008
viernes 18 de abril de 2008
jueves 17 de abril de 2008
"the difference between pornography and erotica is time"

"We are the music makers, and we are the dreamers of dreams, yet we are the movers and shakers of the world forever, it seems" ("Somos los hacedores de música/ y los soñadores de sueños/ incluso somos los que movemos y agitamos el mundo/por siempre, parece") O''Shaghnessy

"We are the music makers, and we are the dreamers of dreams, yet we are the movers and shakers of the world forever, it seems" ("Somos los hacedores de música/ y los soñadores de sueños/ incluso somos los que movemos y agitamos el mundo/por siempre, parece") O''Shaghnessy
OTROS POEMAS Y LAS INQUIETANTES PUERTAS
Esta es mi flor de loto
y yo era su sombra
esta es mi flor de loto
mi mundo no se aclarará
tanto vagar para no conservar
nunca nada....(Heroes del silencio,Flor de Loto)

Esta obra está licenciada bajo una
Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Obras Derivadas 2.5 Argentina
Etiquetas:
otros poemas y las inquietantes puertas
misa de esponsales

Pippa Bacca ha muerto viajaba
loca radiante vestida de novia haciendo autostop
"un mensaje de paz a los pueblos
que habían pasado una guerra
hasta llegar a Palestina"
Pippa Bacca é morta su traje blanco sucio de barro y sangre
lo expondrá su madre como una obra de arte
era lo que ella quería mostrar su vestido
con pollera en gajos de flor de lis
después de haber viajado kilómetros kilómetros
hacia el este
como una novia niña confiada en demostrar/nos
que lo femenino construye no destruye
siempre vence ¿Siempre vence?
con su última mueca incrédula mientras la estrangulaban
las manos callosas que le robaron el celular la cámara digital
Giuseppina habrá pensado que la fémina
jamás pudo vencer a la fuerza bruta
somos tan vulnerables con nuestros sueños nuestros rituales
las danzas circulares la poesía las piedras
las hierbas nuestro Caldero siempre tibio
ella sólo tenía la palabra la sensibilidad
sus hojitas verdes recortadas como siluetas
después de este viaje Pippa
ya no es
una rebelde soñadora artista milanesa sólo una muñeca desarticulada
volando
en su caja de madera desnuda sin el recamado hábito de esponsales
con marcas en el cuello recién sacada
del hueco donde la enterraron
iba al encuentro del Esposo
con su vestido-bandera blanca de lino
la muerte la vio entrar en la nave central temblando
de la mano del turco que la levantó
en su jeep desvencijado
es lo que somos todas hembras brujas artistas enamoradas
pequeñas pippas frágiles
en manos de bárbaros insensibles
el hombre de Estambul es su embajador.
martes 19 de febrero de 2008
punica granatum
sábado 27 de octubre de 2007
el finadito
domani

mañana trataré de colgar un poema en este espacio.
mañana trataré de sonreir más seguido.
mañana trataré de salir a caminar por el bosque que rodea mi casa.
mañana trataré de limpiar mi estudio y el altar de mis diosas.
mañana miraré de cerca mi huerto.
mañana cocinaré algo rico que me encienda el alma.
mañana ordenaré mis herramientas y mis piedras semipreciosas.
mañana comenzaré a seleccionar los libros que querré llevar en mis valijas.
mañana le diré a mi hijo que lo amo, que no importan nuestras peleas, y que quiero llevarlo conmigo donde vaya.
mañana llamaré por lo menos a tres amigos.
mañana...no será tarde todavía para mí.
dueña del sol
(a Nahui Olin)

Puedo llegar de cabalgar
sobre un palpitante potro
con los muslos doloridos y
la transpiración cubriéndome
como escamas
puedo volver del bosque sombrío
-donde muy pocas se atreven
a confesar que se perdieron-
con la espalda enrojecida
y agujas de pino cayendo
desde mi pelo
puedo regresar del agua y del sol
dorada
sin las marcas del corpiño
puedo llegar desde el mismo infierno
resplandeciente
después de visitar el segundo círculo
puedo volver de donde se me antoje
siempre me recibirás
sangrando turbada caliente
alucinada por otras imágenes
desnuda
y vibrante
como la primera vez.

Puedo llegar de cabalgar
sobre un palpitante potro
con los muslos doloridos y
la transpiración cubriéndome
como escamas
puedo volver del bosque sombrío
-donde muy pocas se atreven
a confesar que se perdieron-
con la espalda enrojecida
y agujas de pino cayendo
desde mi pelo
puedo regresar del agua y del sol
dorada
sin las marcas del corpiño
puedo llegar desde el mismo infierno
resplandeciente
después de visitar el segundo círculo
puedo volver de donde se me antoje
siempre me recibirás
sangrando turbada caliente
alucinada por otras imágenes
desnuda
y vibrante
como la primera vez.
mantis religiosa
Una luz lechosa de estudio fotográfico
lame todo encandila
en qué momento comencé a usar
esta mirada tan poco inocente
acerca de las cosas cada cosa doble lectura
todo se me revela
a los otros
predadores el de afuera
sigo pareciendo tan joven provinciana
señalando hacia la Meca
(buen camuflaje mirar sin ser mirado).
rocinante y la ecuyere

la brevedad el cambio
otro cáliz
he apartado
de mis labios
mantengo mi locura la paura bajo siete llaves
corazón mi viejo
trota trot tarot un caballo frágil
asustadizo maltrecho rocinante
las riendas las bridas
del potro complejo que me anida
-otras veces sin bocados imparable se bebía el horizonte rojo-
prefiero usarlas cortas a la mano
estrechas apretadas
los dos ahora
hemos comenzado a apaciguarnos
nos gustan
los paisajes verdes rocosos
con torrentes cascadas peces voladores
los jaeces triunfales del retorno
- coloridas entradas en plazas de armas
anchas bellas de ciudadelas renacentistas-
observar los dorados desfiles de máscaras
que nos circundan
temblar oliendo el viento de los andes
pisar ritualmente pastizales de huertas malas el lomo del Uritorco
la arena bajo los ijares mientras el mar de las pampas vuelve
una otra vez con su ronquido
sentir caliente la primavera cuando rompe la soñada
flor de los lapachos
-está llegando entre aguas El Dorado-
tal vez las melodías
canciones medioevales la nueva trova cubana
jazz tango flamenco sabina el indio
nada de fundamentalismos montañas rusas ni huracanes
la armonía del equilibrio algún trote corto de ecuyere
pollerita lentejuelas tul celeste.
rojos
domingo 30 de septiembre de 2007
leda se toma el buque

pasar por esta noche
sin claroscuros
verte a traves
del objetivo
y estar dentro del cuadro
lo que llamaron encanto
por los años de los años
las neuroticas
era solo hacer el amor como el mal
sin pasion
simulas
ser un cisne huyendo de un aguila
para anidar un huevo de serpiente
el vino rancio no da placer ...
ultima cronica (del amor y el poder en los humanos conocidos)

Soy el cronista inmortal
el último y perenne mago-historiador
de mi especie.
He navegado los mares más azules
del mundo conocido
y he disfrutado la tibieza
de aguas verdes
como ojos de muchachas
del país del frío.
Llevo conmigo el recuerdo
de aquellos días
de todos los días transcurridos
sobre mis mantos/mis armaduras/
mis trajes de calle/mis fracs/
o mis jeans gastados.
He visto aves maravillosas
que hipnotizaban con sus colores
de arco iris
he visto mujeres bravías
cabalgar orgullosas y provocativas
con su único y esplendente seno
temblando de frío y coraje
he visto descuartizar
oscuros y valerosos jefes indígenas
he bebido sin saciarme
del agua que da vida
y también he desnudado
mi espada o mi revólver
para apropiarme del oro sagrado
y ajeno.
He vivido entre tribus
que compartían sus dulces hembras
sin reparos
con el primer turista que llegaba.
Fui el conquistador violador
y el conquistado que sucumbía
a un perfume
o a un aleteo de caderas.
He sido marido engañado e ignorante
del engaño
y amante que trepaba muros
sólo para apresar la fugacidad
de un instante de trampa y lujuria.
He raptado mujeres a caballo
-mi grito estallaba entre las llamas-
he abierto como un gentleman la puerta
de carruajes
he espiado desde el borde de un tranvía
el blanco tobillo
que asomaba entre puntillas y encajes
he paseado a señoritas de sociedad puras e insaciables
en mi sport último modelo
o he utilizado mi reluciente moto Honda
como un símbolo erótico y viril.
He amado a muchas mujeres
Y he presenciado innumerables romances
a lo largo de mis años.
He sabido de hombres brutales
y de mujeres viciosas y crueles
de hombres mansos y fieles
y de castas o reprimidas señoras de su casa.
Mis pensamientos han evolucionado
con la humanidad
con cada nueva máscara del poder
nada puede asombrarme
-las perversiones siempre se repiten
en círculos concéntricos-.
Pero hoy
el sol ha brotado del Levante
con el fulgor del satélite
los mares han silenciado el rugido
de sus animales interiores
el viento ha enloquecido su rosa
sonando diferente
soplando sin veletas ni malos augurios:
He percibido que alguien
en algún lugar del universo explorado
ha jurado fidelidad de palabra
ha abdicado a la propiedad del otro cuerpo
ha sido feliz sintiendo celos
no ha sido conquistador
ni conquistado
sólo hombre o mujer eternamente libre
cegado por la absoluta certeza
de ser amado sin mitos
sin terror.
Hoy sé que mi función de cronista
ha terminado
que nada en el mundo resta por hacerse
o relatarse.
viernes 31 de agosto de 2007
leyenda de frida, el centurion y la loba

Era ya medio mujer
mujer rota
rota media grial sin vino
cuando enterraste la lanza
entro como un colmillo tierno y frio
en mi costado
no dolio nada duele tanto tanto como antes
-digamos que no lograste sorprenderme-
sabia que sabias
ser cruel jugar al ciego
ahora que me parezco a aquella pintora mexicana de grandes cejas
y bigotes coronada de trenzas con cintas coloridas
con su columna jonica en pedazos
sus corazones sangrantes por Diego
su arte carne desgarrado
de la hembra que fui
-la que veo entre mariposas blancas cada vez que giro la cabeza-
solo quedan grossas brillantes
mis dos mamas de lunaloba
para seguir sosteniendo a los gemelos.
lunes 18 de junio de 2007
poema de la esquiva

(al orgulloso gran jefe seattle)
pacha mamma
se ríe
de mí
de vos
de nosotros
mientras sus gordas tetas plenas
se balancean ante nuestros ojos
hipnotizando
nos se carcajea
de los humanos que nos atrevemos
a soñar
que podemos poseerla
la tierra ¡mamita! es feminista
no le gusta el papel
de atávica esposa
se entrega temporariamente
pero ninguno
la ha visto ponerse el portaligas.
la mamma pacha
se esconde
simula lavar los platos hasta el amanecer
para que caigamos dormidos sin haber
podido bañarla con semen
nuestro semen
ser hombres
entonces
es una extraña absurda herida
tu belleza nos ha calentado tierra
luchamos queremos comprarte aplastamos para poseerte
enloquecemos
Sí
ya sé
que no sos una mina
cualquiera
será por eso que nos duele tanto...
jueves 29 de marzo de 2007
árbol de la vida (para Baltasar)
de padre
desconocido
robado
en la noche de las noches
en un sulky de partera
que te perseguía con su taco aguja
espiando
desde la vereda de enfrente
a tu verdadera madre
bordaba barria cantaba
creía
que mirabas a sus hijas
subías
la escalera de metal caracol
vestido de uniforme
y la mujer de tu amigo desnuda
abría la puerta del baño al oír tus borceguíes
se enjabona suspira se agacha sólo mirabas
la mujer de mi amigo
la caliente mujer de
la mancha de sangre en el pañuelo de encajes
creceeee
las polvorientas fondas ya sin galones pero con valija
una tras otra tras otra tras
la cacería la radio el tiro al platillo
en vez del telégrafo. Stop.-
stop para siempre los aviones
el orden sagrado de la familia se resistía
ella a sacarse las enaguas
al circo con los nietos
el temblor
de la piel fuera de casa
(desatendidas señoras con deshabillées transparentes)
no necesito papeles decías mi palabra es un documento
para la tristeza de no ser hombre
poder seguirte
se me dio la libertad de la escritura
esta palabra.
domingo 25 de marzo de 2007
vainilla de madagascar

“... cacao de Venezuela,
naranjitas tostadas,
manzanilla egipcia, pétalos de girasol,
flores de papaya y
mango”
todas las especias
todas las hierbas
los aromas los sabores
y diseños
(joyas contemporáneas en
cuellos de jirafa por la pasarela)
la música la lengua las texturas
y los sueños los sueños ratas
desquiciadas subiendo
subiendo
bajando
cayendo
por la rueda
sol cebolla frita otoño rojo madame butterfley
todos los sentidos acosándome
para rasgar mis ojos los de siempre
sobre una línea de fuga
una nueva línea de fuga
donde no se reflejen
donde no pesen más
mis 2 (dos) muertos
recortes de viejas revistas del corazón.
lunes 19 de marzo de 2007
versos herejes

Aquella mujer de dos cabezas
y sin embargo tan poco reflexiva
se vestía cada noche
con un hermoso camisón de 300 botones
fosforescentes
cerraba su dormitorio cuidadosamente
y sin mirarse en el espejo de dos lunas
tiraba la llave por la ventana
rogando que su marido
-apuesto como Humprey Bogart y paciente
como el coronel Aureliano Buendía¬
olvidara repentinamente
que sentía urgencia por poseerla
no encontrara el camino de regreso
a la casa con patio de glicinas
o no pudiera descender ese día
de su avión con alas de tela
(tan parecido a un pajarraco prehistórico).
Ella estaba orgullosa
de no haberse desnudado jamás
en presencia del amado
y aseguraba en voz baja a sus amigas
ser inmune a las caricias
más fogosas
pero perdía los labios
besando anillos obispales
se convertía en una rosada fruta
si alguna vez lograba
el ardiente trofeo del abrazo de un prelado
-mientras el enorme crucifijo de oro
lastimaba su mejilla-
o llegaba al éxtasis
si una mano imponente bendita y enjoyada
la obligaba con un gesto a arrodillarse.
Jamás pude comprenderla
soportar sus relatos fragantes
de incienso
ni su imperturbable mirada
al hablar de los deseos humanos.
A mí me excita y encarna
el sexo fulgurante de mi hombre
me embriaga su olor primitivo
y saber que
por sobre todas las cosas
ama la lujuria.
A mí me conmueve hasta las náuseas
el hambre de mi pueblo.
viernes 16 de febrero de 2007
dido furiosa
sábado 27 de enero de 2007
aquella tarde, contra el muro
viernes 26 de enero de 2007
yo la de entonces, ahora (o cuando eurídice tienta a orfeo)
la tentación
golpea tan feroz dentro como la zarpa
de un yaguareté
entonces con ese regusto a sangre e intemperie
miro hacia atrás
al Otro Reino
donde todo “diventa un’ altra cosa”
(nada expresa en español tan bien la idea)
a mis espaldas todo cambia se transforma
el paisaje se mueve
su permanencia es efímera
aparece/desaparece
equilibrio en desequilibrio
(alguien hoy deberá mojarse los pies)
¿Sienten chillar a los monos ?
un espacio fantasmal
con su carga de verdes mas verdes alimañas
como esas extrañas islas de los esteros
del Iberá
que ahora están ahora no están
-un mundo flotante
como el del artista de Ishiguro-
todo perpetuamente en cambio
mutante oloroso
a raíces y orquídeas en medio del humus
rotando
puedo leerme/lamerme a mí misma
en la luz
del crepúsculo
que entra anaranjada
rabiosa
llorar
por la pobre tipa que escribió
esa necia carta a un necio
tan lejos en el tiempo de la que soy
compadecerme (en el sentido de padecer con)
por aquella mina de la que no conservo casi nada
salvo los libros
la música
las piedras semipreciosas
cierta forma de cocinar las hierbas
que siembro recolecto
respetando las estaciones que transcurro/en
o algunos secretos que la vieja geisha me pasara
-cómo depilarme para tener la piel mas tersa
-cuándo usar medias de seda o transparencias
- trazos de Kohol sobre la redondez del párpado
-formas de poner sobre la mesa un mantel de coco
-o de asaltar sus bolsillos mientras el que se cree mi amo
duerme
La arrogante intelectual que vivía en casa con jardín y niños y perros
es una silueta desquiciada que sólo a veces
con luna clara
se alcanza a adivinar pasando tras los árboles puertas.
párpados de doncella

tantas noches una noche
me siento
te miro
casi mansamente
(ensayo párpados de doncella)
te escucho hablar hablar
siempre dentro del espiral de tu ombligo
desviás de un revés
aquello que no querés pensar
-mis flechas con curare te molestan como moscas-
no rasco mas de lo que se ve
aunque soy mas persistente que penélope
intentás una sonrisa de gentleman
ante la que te conoce los gestos mínimos
cuando te alejás
sólo veo tu espalda descubro
que en este tiempo
lo hemos perdido casi todo.
Poco más que arena
que se espanta muta con el viento.
jueves 25 de enero de 2007
sólo el placer
domingo 21 de enero de 2007
sacerdotisa de la luna
margot
domingo 14 de enero de 2007
piernas
sirenas

jaula vidriera cápsula
atrapaseantes
abiertos muslos tetas
como relojes
moños brillantes rojos
jadeos besos al azar
blanda lengua flúo
resbalando por el vidrio
pezones húmedos portaligas
llaman
tras el cristal tras más acá
detienen
uno más otro más
penes azorados
faros calientes en la noche
de Ámsterdam.
sábado 6 de enero de 2007
historia de la vulva
pasos de venada
repeating

entro una y otra vez
al mismo cine
me siento en la misma butaca
descolorida
y miro la misma peli
en blanco y negro
paso las mismas estaciones
las mismas puertas
los mismos pantanos
las mismas trampas de bosque
tan conocidas
que se tornan patéticas
del otro lado
estás vos
reluciente y bello como una vacía cáscara
de cangrejo
en la arena.
miércoles 3 de enero de 2007
oscuros márgenes reinos
cacería
el fauno y la sirena

tu desnudez brilla enceguece
se aleja
levita en la arena
otros miran te desean
cuerpo cuerpo inapresable
para los que desconocen el conjuro
cuerpo desnudo inmensa desnudez
que lastima
desnudo de Fragonard
te miran yo los miro te miro
mi hembra mi hendidura mi culo en celo
todas las miradas
mi mirada.
sabbat

Otro mira
mis senos como estrellas de Lima
me estremezco
No de placer
No de calor
de incredulidad
por qué alguien
querría aventurarse
desear estas tetas
omitidas heridas tatuadas
de desprecios y traiciones?
en algún momento
algo mágico
cambiará de signo la aguja
girará
en otro sentido
yo seré nuevamente
una bruja
en el sabbat
gozando en el baile
del Fuego
desnuda blanca
con una escoba como un lirio
entre las piernas.
domingo 31 de diciembre de 2006
advertencia de circe
extraños viajes
a veces un grumete
tierno tímido sexuado
acepta verse a solas
a las once p.m.
con una pasajera ardiente
en su camarote
sin ojos de buey sin marido
el mar
enseña a desconfiar de las sirenas
pero no a reconocer
en los ojos alucinados de una mujer
si se ha descolgado del cielo
en una liana
apretando entre sus piernas
una vulva dentada
(igual que todos deberá arriesgarse).
tierno tímido sexuado
acepta verse a solas
a las once p.m.
con una pasajera ardiente
en su camarote
sin ojos de buey sin marido
el mar
enseña a desconfiar de las sirenas
pero no a reconocer
en los ojos alucinados de una mujer
si se ha descolgado del cielo
en una liana
apretando entre sus piernas
una vulva dentada
(igual que todos deberá arriesgarse).
sábado 30 de diciembre de 2006
naturaleza humana
narciso inclinado en el estanque

No quiero que me duela
esta mujer
tan roja tan clara tan ausente
fugaz
tan cierta tan distinta tan tornado
por eso
me inclino sobre el agua
entre los juncos
para encontrar un reflejo
mi reflejo
que no me deje
tan solo
como me deja ella
cuando sale a caminar como sonámbula
como una batalla ganada
de antemano
sobre las huellas que llevan a Utopía
cada vez que el viento trae hasta su cama
los olores y
los ruidos
de otras tierras.
esta mujer
tan roja tan clara tan ausente
fugaz
tan cierta tan distinta tan tornado
por eso
me inclino sobre el agua
entre los juncos
para encontrar un reflejo
mi reflejo
que no me deje
tan solo
como me deja ella
cuando sale a caminar como sonámbula
como una batalla ganada
de antemano
sobre las huellas que llevan a Utopía
cada vez que el viento trae hasta su cama
los olores y
los ruidos
de otras tierras.
reino desierto

Tanta tristeza
patadas en el culo a los ideales
amor humano sagrada institución
me cago en vos
encima de las siete plagas
jinetes indeseados quiebra rodillas
encerrada en este cuadro vivo de Botero
con mis muertos cayéndome encima
lluvia de misiles
la manzana se ha podrido entre vírgenes
llorosas
la percanta ninfa cuelga su ropa a secar
de una hot line.
patadas en el culo a los ideales
amor humano sagrada institución
me cago en vos
encima de las siete plagas
jinetes indeseados quiebra rodillas
encerrada en este cuadro vivo de Botero
con mis muertos cayéndome encima
lluvia de misiles
la manzana se ha podrido entre vírgenes
llorosas
la percanta ninfa cuelga su ropa a secar
de una hot line.
augurios posmodernos

en el futuro, Martín
no habrá Reino del Dorado
ni podrá romperse la dura fruta
el molde de la fruta
para arrancar lo jugoso virginal
en el futuro indomítico
que imaginas
dicen los Mensajeros Agoreros Posmodernos
habrá buena comida caviar frutillas
/de California
para unos pocos ociosos enajenados
/aburridos
y al resto las migas
las migas que caerán de la mesa
para los perros los idealistas
los que alcancen a llegar primero
a refugiarse bajo el mantel
pero los Supremos Hacedores Agoreros
no saben no computan
todavía
que después del banquete la borrachera
/la explosión
sólo verán estallar nuevamente los brotes
el lapacho rosado el cielo el primer coito
los que hayan sabido dónde encontrar
raíces hormigas para comer copiar
la arquitectura de los tacurúes.
no habrá Reino del Dorado
ni podrá romperse la dura fruta
el molde de la fruta
para arrancar lo jugoso virginal
en el futuro indomítico
que imaginas
dicen los Mensajeros Agoreros Posmodernos
habrá buena comida caviar frutillas
/de California
para unos pocos ociosos enajenados
/aburridos
y al resto las migas
las migas que caerán de la mesa
para los perros los idealistas
los que alcancen a llegar primero
a refugiarse bajo el mantel
pero los Supremos Hacedores Agoreros
no saben no computan
todavía
que después del banquete la borrachera
/la explosión
sólo verán estallar nuevamente los brotes
el lapacho rosado el cielo el primer coito
los que hayan sabido dónde encontrar
raíces hormigas para comer copiar
la arquitectura de los tacurúes.
insumisa

en mi sangre
no hay historias
de indios rebeldes
sometidos
feroces tobas exterminados
ningún gen de Moctezuma
(vencido por interpretar erróneamente las señales)
se agita en mi memoria
será por eso que
no creo en el renacer de Quetzalcoatl
la voz del otro no me convence
con sus piedras de colores
nadie arrasará mi tierra
no transformaré mis mitos
me iré cuando yo misma
decida
que en este coto de caza
ya no encuentro mis piezas predilectas
que mi tienda de cueros
no me cobija como antes
que debo salvar a mis dioses
de la locura y del olvido.
no hay historias
de indios rebeldes
sometidos
feroces tobas exterminados
ningún gen de Moctezuma
(vencido por interpretar erróneamente las señales)
se agita en mi memoria
será por eso que
no creo en el renacer de Quetzalcoatl
la voz del otro no me convence
con sus piedras de colores
nadie arrasará mi tierra
no transformaré mis mitos
me iré cuando yo misma
decida
que en este coto de caza
ya no encuentro mis piezas predilectas
que mi tienda de cueros
no me cobija como antes
que debo salvar a mis dioses
de la locura y del olvido.
la bala

han caído
a/pro/xi/ma/da/men/te
como hojas o soldaditos
días dos mil quinientos cincuenta y cinco
no es una cifra despreciable
Si pensamos en
las lágrimas
tantas que erosionaron la tierra como pezuñas
los ires y venires
zapatos valijas escaleras mecánicas
las noches
pantallas blancas de tanto insomnio
la insistencia
en los mismos errores
una vez
otra vez
y otra más...
los intentos vanos
sin poder llegar al otro lado de huertas malas
la negativa a darme cuenta
vendas y más vendas
los cuencos de arcilla hechos pedazos
los misterios la seducción los hechizos
engaños y autoengaños
(de esos que tanto se usan)
ahora que han transcurrido
digo
ciegos celosos obtusos dolorosos enajenados
días
que cayó la ficha (¿en el teléfono publico? ¿en el tragamonedas?)
que la obsesión no existe ni el patético sentimiento
Que hago me pregunto
con la presencia palpitante
en el ropero
de una bala amarilla lustrosa solitaria
dormitando
en el cargador
bala inútil bala frustrada bala loca desorientada bala
con esplendor reclama
el para qué
la carne nunca perforada
la sangre fresca como graffiti en las paredes.
a/pro/xi/ma/da/men/te
como hojas o soldaditos
días dos mil quinientos cincuenta y cinco
no es una cifra despreciable
Si pensamos en
las lágrimas
tantas que erosionaron la tierra como pezuñas
los ires y venires
zapatos valijas escaleras mecánicas
las noches
pantallas blancas de tanto insomnio
la insistencia
en los mismos errores
una vez
otra vez
y otra más...
los intentos vanos
sin poder llegar al otro lado de huertas malas
la negativa a darme cuenta
vendas y más vendas
los cuencos de arcilla hechos pedazos
los misterios la seducción los hechizos
engaños y autoengaños
(de esos que tanto se usan)
ahora que han transcurrido
digo
ciegos celosos obtusos dolorosos enajenados
días
que cayó la ficha (¿en el teléfono publico? ¿en el tragamonedas?)
que la obsesión no existe ni el patético sentimiento
Que hago me pregunto
con la presencia palpitante
en el ropero
de una bala amarilla lustrosa solitaria
dormitando
en el cargador
bala inútil bala frustrada bala loca desorientada bala
con esplendor reclama
el para qué
la carne nunca perforada
la sangre fresca como graffiti en las paredes.
descuido de chamana

en algún lugar
en medio de la marea
entre tanta hojarasca
lodazal tornado hambruna
va la peste yaguareté
olfateando detrás arañando
en este ir y venir del puerto al monte
del monte al puerto
en el estribo de tanto carromato ridículo
en algún lugar
repito una/ vez/ más
siempre enfática
he olvidado las herramientas y el ritual
del FUEGO.
en medio de la marea
entre tanta hojarasca
lodazal tornado hambruna
va la peste yaguareté
olfateando detrás arañando
en este ir y venir del puerto al monte
del monte al puerto
en el estribo de tanto carromato ridículo
en algún lugar
repito una/ vez/ más
siempre enfática
he olvidado las herramientas y el ritual
del FUEGO.
LA VERSION EQUIVOCADA (1990)

Le enseñé a mi hijo que los bebés se conciben haciendo el amor y que surgen como flores radiantes entre las piernas de su madre después de nueve meses de crecer y jugar dentro de la panza. Se encontró, desconcertado con gente grande que le afirmaba que los bebés viajaban en cigüeña desde Paris o que se los recogía en la huerta cuando se los encontraba llorando dentro de un lustroso zapallo.
Le enseñé a mi hijo que es hermoso amarse, que besarse y hacer el amor son experiencias maravillosas, lo mejor que puede pasarle a dos seres humanos. Tuvo que soportar a adultos que lo corrían de al lado del televisor donde una pareja se besaba porque "eso es una porquería que no debe mirarse" o que le impedían andar desnudo porque la desnudez es "una chanchada".
Le enseñé a mi hijo a querer y buscar la verdad como un valor grandioso, a desterrar la mentira de sus acciones. Conoció gente mayor que le prometía cosas que no cumplía o que le ocultaba la verdad porque "los chicos no deben saber ciertas cosas".
Le enseñé a mi hijo a amar, respetar y disfrutar de la naturaleza, porque cada especie es igualmente grandiosa dentro del universo. Ahora se horroriza cuando otros chicos matan pájaros por placer con sus hondas y los descuartizan luego delante de sus ojos. Ahora no entiende por qué hay animales enjaulados en el zoo si es más hermoso verlos desplazarse libremente en su hábitat natural. O mira con ojos desesperados como sacan a los cormoranes y pingüinos empetrolados y muertos de las aguas del mar.
Le enseñé a mi hijo a detestar la agresividad. A que la violencia se combate con inteligencia. A que la palabra vale más que los puños o las balas. Ahora escucha asustado que en un lugar lejano, en una de las ciudades de la que hablan sus cuentos, los hombres se destrozan por apoderarse del petróleo.
Le enseñé a mi hijo la versión equivocada. He invertido años en formar un ser destinado a reventarse contra los muros de este mundo de mierda en el cual sobrevivimos. Ahora sé que no podrá salir indemne al chocar contra la realidad, que los supremos hacedores del poder , del horror y de la muerte, darán buena cuenta de él apenas asome tímidamente en el horizonte su bandera blanca.
Es que yo creía que criando un niño feliz, sin prejuicios, sin miedos, sin mentiras, sin violencia, podía contribuir a hacer de este, un mundo mejor.
Sin embargo, a pesar de saber que no estoy en lo cierto, me resisto a renegar de la versión que le conté.
(texto premiado en el V° PREMIO LETTERARIO NAZIONALE DI PROSA-TEATRO, Le Nereide, Siracusa, Sicilia, Italia,2002)
Le enseñé a mi hijo que es hermoso amarse, que besarse y hacer el amor son experiencias maravillosas, lo mejor que puede pasarle a dos seres humanos. Tuvo que soportar a adultos que lo corrían de al lado del televisor donde una pareja se besaba porque "eso es una porquería que no debe mirarse" o que le impedían andar desnudo porque la desnudez es "una chanchada".
Le enseñé a mi hijo a querer y buscar la verdad como un valor grandioso, a desterrar la mentira de sus acciones. Conoció gente mayor que le prometía cosas que no cumplía o que le ocultaba la verdad porque "los chicos no deben saber ciertas cosas".
Le enseñé a mi hijo a amar, respetar y disfrutar de la naturaleza, porque cada especie es igualmente grandiosa dentro del universo. Ahora se horroriza cuando otros chicos matan pájaros por placer con sus hondas y los descuartizan luego delante de sus ojos. Ahora no entiende por qué hay animales enjaulados en el zoo si es más hermoso verlos desplazarse libremente en su hábitat natural. O mira con ojos desesperados como sacan a los cormoranes y pingüinos empetrolados y muertos de las aguas del mar.
Le enseñé a mi hijo a detestar la agresividad. A que la violencia se combate con inteligencia. A que la palabra vale más que los puños o las balas. Ahora escucha asustado que en un lugar lejano, en una de las ciudades de la que hablan sus cuentos, los hombres se destrozan por apoderarse del petróleo.
Le enseñé a mi hijo la versión equivocada. He invertido años en formar un ser destinado a reventarse contra los muros de este mundo de mierda en el cual sobrevivimos. Ahora sé que no podrá salir indemne al chocar contra la realidad, que los supremos hacedores del poder , del horror y de la muerte, darán buena cuenta de él apenas asome tímidamente en el horizonte su bandera blanca.
Es que yo creía que criando un niño feliz, sin prejuicios, sin miedos, sin mentiras, sin violencia, podía contribuir a hacer de este, un mundo mejor.
Sin embargo, a pesar de saber que no estoy en lo cierto, me resisto a renegar de la versión que le conté.
(texto premiado en el V° PREMIO LETTERARIO NAZIONALE DI PROSA-TEATRO, Le Nereide, Siracusa, Sicilia, Italia,2002)
LAS INQUIETANTES PUERTAS (1994)

Y si después de tantas palabras no sobrevive la palabra."..
CÉSAR VALLEJO
CÉSAR VALLEJO

Esta obra está licenciada bajo una
Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Obras Derivadas 2.5 Argentina
bonzai
la silla vacía

“quizá no sea la muerte lo más
difícil en la vida de un artista” (Van Gogh)
difícil en la vida de un artista” (Van Gogh)
La magia de una silla de paja
(como en el dormitorio de Van Gogh en Arlès)
abandonada
en la galería que mira al pinar
y al esplendor de los rosales
me recuerda
que estoy demasiado lejos
del estallido de tu sonrisa
de tu asombro
ante la ardiente transparencia
de mi piel
en los momentos de placer.
(como en el dormitorio de Van Gogh en Arlès)
abandonada
en la galería que mira al pinar
y al esplendor de los rosales
me recuerda
que estoy demasiado lejos
del estallido de tu sonrisa
de tu asombro
ante la ardiente transparencia
de mi piel
en los momentos de placer.
fantasma familiar

El perfume sin alquimias
de tu sexo
sigue acompañándome mejor diría
persiguiéndome
sin pausas
como esos fantasmas familiares
que jamás abandonan
las oscuras bocas de los armarios
se esconden detrás de las cortinas
de crochet traslúcidas principios de siglo
o salen a bailar charleston y jazz
cada vez que enhebramos un disco
de pasta
en la lustrosa victrola de la abuela adolescente.
de tu sexo
sigue acompañándome mejor diría
persiguiéndome
sin pausas
como esos fantasmas familiares
que jamás abandonan
las oscuras bocas de los armarios
se esconden detrás de las cortinas
de crochet traslúcidas principios de siglo
o salen a bailar charleston y jazz
cada vez que enhebramos un disco
de pasta
en la lustrosa victrola de la abuela adolescente.
a veces no vivimos, construimos un recuerdo

El último viernes en que hicimos
el amor
y los dos sabíamos que era la última vez
juntos
en un sórdido hotel de terminal
te asombró que levitara en trance
sobre los ajetreados muebles
no pudiste evitar que desde mis párpados
rodaran frutas que caían bajo la cama
sin sábanas
y creíste que mi extraña máscara de angustia
se debía simplemente al placer
sin embargo
yo no estaba allí con mis uñas y mis labios
encendidos
en/e/se/ins/tan/te
trabajaba en la Construcción de un Recuerdo
instalándote
sin que lo supieras
para siempre en los iridiscentes pliegues
de mi flor agua perra alma.
el amor
y los dos sabíamos que era la última vez
juntos
en un sórdido hotel de terminal
te asombró que levitara en trance
sobre los ajetreados muebles
no pudiste evitar que desde mis párpados
rodaran frutas que caían bajo la cama
sin sábanas
y creíste que mi extraña máscara de angustia
se debía simplemente al placer
sin embargo
yo no estaba allí con mis uñas y mis labios
encendidos
en/e/se/ins/tan/te
trabajaba en la Construcción de un Recuerdo
instalándote
sin que lo supieras
para siempre en los iridiscentes pliegues
de mi flor agua perra alma.
las inquietantes puertas

Alguien escribió que llegar a los treinta
es internarse en los suburbios
de la juventud
yo desde mis treinta casi treinta y uno
percibo que recién estoy llegando
radiante y sexuada gigantesca flor carnívora
caminando lentamente
entre fabulosos frutales de hojas plateadas
/que hablan
de los terrores de mi infancia
y cabezas vacías acabadas de caer
desde las verdes alturas como mamones
maduros
abandonada
de todas las miradas abandonadas
rodeada de vampiros
desorientados por mi tercer ojo
refulgente
espantando con una hoja de banano
a las buenas hadas hipócritas
sintiendo entre los dedos el lustre oloroso
de mi talismán corazón madera
a las inquietantes puertas
de una de las ciudades dormidas de Giorgio de Chirico.
es internarse en los suburbios
de la juventud
yo desde mis treinta casi treinta y uno
percibo que recién estoy llegando
radiante y sexuada gigantesca flor carnívora
caminando lentamente
entre fabulosos frutales de hojas plateadas
/que hablan
de los terrores de mi infancia
y cabezas vacías acabadas de caer
desde las verdes alturas como mamones
maduros
abandonada
de todas las miradas abandonadas
rodeada de vampiros
desorientados por mi tercer ojo
refulgente
espantando con una hoja de banano
a las buenas hadas hipócritas
sintiendo entre los dedos el lustre oloroso
de mi talismán corazón madera
a las inquietantes puertas
de una de las ciudades dormidas de Giorgio de Chirico.
maldición del fuego

después
de la batalla
entre el humo
y la sangre
que repta tibiamente
mientras los otros
revisan los cadáveres
buscando anillos
muelas de oro dólares
y entran en las blancas
casas destruidas
apoderándose de los cubiertos de plata
los bonex las ajenas vulvas
yo me siento
en la arena
recojo un caracol
una piedra un pequeño
vidrio de botella
mientras pienso
alucinado
que debo inventar
cuanto antes
un nuevo combate.
de la batalla
entre el humo
y la sangre
que repta tibiamente
mientras los otros
revisan los cadáveres
buscando anillos
muelas de oro dólares
y entran en las blancas
casas destruidas
apoderándose de los cubiertos de plata
los bonex las ajenas vulvas
yo me siento
en la arena
recojo un caracol
una piedra un pequeño
vidrio de botella
mientras pienso
alucinado
que debo inventar
cuanto antes
un nuevo combate.
persecución

ESCRIBIR: lo mas amado
cuando llega a buscarnos
y planeamos entre sus brazos
sobrevolando las grises ciudades
de los otros
en un ala delta color mandarina del crepúsculo
lo mas temido
lo mas odiado
cuando se niega
a tomar con nosotros un te de jazmines
rehuye el rostro
cuando nuestra lengua ardiente se aproxima
o escapa por la ventana
al oír nuestra llave girando locamente
en la oxidada cerradura
llevando de la mano
embobado
(lo alucinan los escotes y su risa ronca sirena
/de buque
a su joven amante travesti.
cuando llega a buscarnos
y planeamos entre sus brazos
sobrevolando las grises ciudades
de los otros
en un ala delta color mandarina del crepúsculo
lo mas temido
lo mas odiado
cuando se niega
a tomar con nosotros un te de jazmines
rehuye el rostro
cuando nuestra lengua ardiente se aproxima
o escapa por la ventana
al oír nuestra llave girando locamente
en la oxidada cerradura
llevando de la mano
embobado
(lo alucinan los escotes y su risa ronca sirena
/de buque
a su joven amante travesti.
visiones

enormes circulos de fuego
se abren como lenguas grotescas coronas funerarias
y gordas sensuales señoras que se desvisten
entre suspiros y quejas
los cruzan pesada etéreamente
dejando atrás
como envejecidos leones de circo
sus batones
estampado liberty
la palta erguidísima el guayabo traen sus frutos
al mundo frutos
brillantes explosivos
verdinegros
y no caen
luminosa loca desconcertada
de atigradas bellas tristezas
perdurare
entre jugos entre adioses arrugas entre iras irreprimibles
fugaces duraderas paredes
sobre todo contra todos
marginal.
se abren como lenguas grotescas coronas funerarias
y gordas sensuales señoras que se desvisten
entre suspiros y quejas
los cruzan pesada etéreamente
dejando atrás
como envejecidos leones de circo
sus batones
estampado liberty
la palta erguidísima el guayabo traen sus frutos
al mundo frutos
brillantes explosivos
verdinegros
y no caen
luminosa loca desconcertada
de atigradas bellas tristezas
perdurare
entre jugos entre adioses arrugas entre iras irreprimibles
fugaces duraderas paredes
sobre todo contra todos
marginal.
tramas

como doncella
siglo XII
sin preocupaciones
cotidianas sólo el bordado
el cortés amor
el alimento de los lebreles
y faisanes
el bordado los hilos
de oroplata la rueca
que se traba
cada dos vueltas del huso
el bordado repito
el dibujo
fantásticos desconocidos
monstruos rampantes
como doncella sin doncellez sin casto
cinturón ni pañuelo de lino trofeo
anudado en varias lanzas espadas picas
como fémina medieval
carente de réplica entendimiento
mirando el campo el parque
el foso el bosque
me inquietan
los dibujos que solos
se impondrán
en el gran Cañamazo
deberé borda/los
yemas sangrantes sin pensarlo
demasiado.
siglo XII
sin preocupaciones
cotidianas sólo el bordado
el cortés amor
el alimento de los lebreles
y faisanes
el bordado los hilos
de oroplata la rueca
que se traba
cada dos vueltas del huso
el bordado repito
el dibujo
fantásticos desconocidos
monstruos rampantes
como doncella sin doncellez sin casto
cinturón ni pañuelo de lino trofeo
anudado en varias lanzas espadas picas
como fémina medieval
carente de réplica entendimiento
mirando el campo el parque
el foso el bosque
me inquietan
los dibujos que solos
se impondrán
en el gran Cañamazo
deberé borda/los
yemas sangrantes sin pensarlo
demasiado.
jardines ajenos
el Sup y Durito en la Lacandona


Esta obra está licenciada bajo una
Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Obras Derivadas 2.5 Argentina
































